Centro de Prensa

Posicionamientos públicos del Diputado John T. Wright

03 de junio 2021

Nuevamente somos testigos de la forma incorrecta e irresponsable de legislar

“¿Quién dice que estamos quitando a los empresarios del sector patronal de las juntas directivas? Lo que yo estoy haciendo es democratizando.” Esto se dijo en el año 2012, y lo dijo el Presidente de la República de aquel momento, Mauricio Funes.  

Con dispensa de trámite se aprobaron 19 leyes para cumplir el mismo propósito que hoy se renueva y que más adelante la Sala de lo Constitucional las declaró inconstitucionales. 

  Parece haber mucha certeza en este pleno que las reformas que se buscan aprobar son para el bien del país, parte de los cambios que como aquí se ha dicho son para no volver al pasado, por lo menos no como el Sr. Mauricio Funes lo intentó. Algún aprendizaje ha habido… hoy no hubo dispensas de tramite, tampoco se cuenta con una Sala de lo Constitucional independiente.  

Si tanta es la certeza que esta es la decisión mas beneficiosa para la población, ¿porque el afán? ¿Porqué saltarse los procesos y evadir análisis y debate? Ya algunos manifestaron que con esta decisión se esta dando un “quinto paso” en una “batalla” dirigida al “aparato ideológico”. Lo  que con claridad evidencian es que el propósito es POLÍTICO. Y lo pueden hacer, lo han hecho, y seguramente lo seguirán haciendo. Pero aduéñense de sus motivos y convicciones, no intenten disfrazarlo como se intentó allá por el 2012. La intención de estas reformas no es garantizar la pluralidad y participación representativa como en cualquier país democrático, si no excluir a todos aquellos que pueden disentir o tener una visión contraria a la del Presidente. 

Cuando una propuesta está construida con el bienestar del ciudadano al centro, esa propuesta no necesita ser acelerada y aprobada de forma exprés. Nuevamente somos testigos de la forma incorrecta e irresponsable de legislar que se hace costumbre para esta nueva legislatura por simplemente tener la aritmética a su favor. 

Hoy, en resumidas cuentas, están aprobando un paquetazo hecho a la medida de Casa Presidencial. No es responsable venir a hablar de voluntad popular a este pleno para justificar esta jugarreta autoritaria, cuando esa misma voluntad popular es mal utilizada para satisfacer la agenda de una sola persona y no la de un país.  

En medio de todo este debate que vuelven a ignorar, surgen algunas preguntas válidas: ¿cómo vamos a garantizar la independencia de estos nuevos representantes? ¿cuáles serán los mecanismos de control para evitar la corrupción en esas instituciones que manejan millones de manera autónoma? ¿cómo garantizamos que este no sea un paso que nos regrese al pasado?  

El marco constitucional continúa fracturandose. Y lamentablemente, estas reformas representan 24 nuevas grietas para nuestro Estado de derecho. Si es que podemos decir que aún existe. Por tanto, rechazo cada una reformas de este paquetazo de reformas.  

Nuestro país ha sufrido en diferentes momentos, de forma dolorosa,  las consecuencias pronunciadas de liderazgos que son incapaces de abrir diálogo y generar consenso. La aritmética no debería representar un motivo para cerrar puertas al diálogo. Al contrario, quienes más espacios tienen son responsables de abrirlos para que, con los procesos correctos y respetando la Ley, podamos construir juntos el país que queremos.